Ingredientes
400 gramos de garbanzos cocidos
1 cebolla
2 zanahorias
1 pimiento rojo
2 tomates maduros rallados o triturados
2 dientes de ajo
700 mililitros de caldo de verduras o agua
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de pimentón dulce
½ cucharadita de comino
Sal y pimienta
100 g de queso curado o semicurado de Marqués de Mendiola
Un puñado de pistachos Sonrisa de Ardilla
Unas aceitunas, opcional
Un chorrito de miel, opcional
Picamos la cebolla, las zanahorias y el pimiento. Los sofreímos en una cazuela con aceite de oliva y una pizca de sal durante unos 12 minutos, hasta que estén tiernos. Añade el ajo picado, remueve medio minuto y agrega el pimentón y el comino, procurando que no se quemen.
Incorporamos el tomate y cocinamos otros 8–10 minutos, hasta que el sofrito quede concentrado. Añadiremos los garbanzos y el caldo caliente. Cuece a fuego medio durante 15 minutos; aplastamos unos pocos garbanzos contra la pared de la cazuela para que el caldo espese y quede meloso.
Probaremos cómo queda de sal y pimienta. Si el tomate está ácido, añadiremos un toque mínimo de miel. Sirve el guiso con el queso de Marqués de Mendiola desmenuzado, los pistachos Sonrisa de Ardilla picados y, si os apetece, unas aceitunas laminadas por encima. Y nada como acompañarlo con pan de pueblo para aprovechar el caldo.